viernes, 6 de noviembre de 2009

RECORDANDO 1998 YES LONDON APOLLO HAMMERSMITH



Al saber que Yes estaban de gira me hice la promesa de que iba a verlos fuera como fuera. Tras plantearme varias fechas al final decidí que el cierre de la gira en Londres sería perfecto. Convencí a Raúl, un amigo, para que me acompañara, aunque no conocía a Yes lo suficiente, pero la posibilidad de conocer Londres le pareció suficientemente atractiva.



Para mí la experiencia sería completa ya que iría por primera vez a una ciudad que siempre ha sido un mito para cualquier amante del rock y además iba a ver por primera vez en directo a la banda de mis amores.

Recogimos las entradas el viernes por la mañana en la taquilla del teatro y nos fuimos a conocer Londres….



Ya por la tarde llegamos con mucha anticipación. Sintiéndonos bastante perdidos entramos al teatro y tras comprar un programa y una gorra empezamos a buscar nuestros asientos. A todo el que le enseñábamos las entradas nos contestaba "Upstairs"…y nos fuimos escaleras arriba, arriba, arriba… hasta que ya no pudimos subir más: Detrás de nuestros asientos solamente quedaba UNA FILA.



A pesar de todo la vista del escenario era muy buena. Cubierto con un gigantesco telón con el logo. Sonaba la parte "ambient" final de Open Your Eyes.

Allí sentados solos comentábamos entre nosotros mientras alguna gente iba entrando. Dos chicas y un chico llegaron unas filas más abajo y les oí decir "¿Dónde está el escenario?" en castellano. No lo pude resistir y grité "¡Hola!". También habían venido desde Madrid. Charlamos un rato mientras esperábamos y él volvió a su sitio un poco antes de empezar.

Cuando empezó a sonar Firebird Suite se me hizo un nudo en el estómago. Y cuando arrancó Siberian Kathru las emociones se desbordaron. Subido allí en lo más alto del teatro experimento lo que debe ser el nirvana. Rompo a llorar cuando oigo And You and I. Mi corazón se desboca con Heart of The Sunrise. Y por fin veo a Chris Squire tocar The Fish. Cuando los primeros acordes de The Revealing Science of God suenan toda mi vida pasa ante mis ojos, recordando al chaval de 15 años que se quedó anonadado cuando escuchó esa estrofa por primera vez:

"Dawn of light lying between a silence and sold sources,
Chased amid fusions of wonder, in moments hardly seen forgotten,
Coloured in pastures of chance dancing leaves cast spells of challenge,
Amused but real in thought, we fled from the sea whole…"

Cuando termina All Good People apaludimos furiosamente puestos en pie. Ha sido mágico.

Aprovecho antes de que la banda vuelva para llamar a Madrid con el teléfono móvil. Mis hermanos escuchan Roundabout de maravilla. Starship Trooper es el final perfecto a una noche inolvidable.



Después floté y floté, abrumado por las emociones. Compartiendo la felicidad con nuestros compatriotas.



Fue la primera vez que vi a Yes como un todo y fue increíble…y entonces ya sabía que habría más momentos como aquellos.

RECORDANDO: ANDERSON BRUFORD WAKEMAN HOWE

He descubierto que mis viejísimas páginas de YES están todavía online y operativas aquí. Pero como nunca se sabe si esto durará mucho, he decidido traspasar al blog y a Facebook lo que queda y recuperar lo que escribí entonces.

Madrid Pabellón de Deportes del RM Febrero de 1990



Para mi los 80 fueron un periodo decepcionante, Yes no hicieron música a la altura del glorioso periodo anterior.

Por eso cuando oí Brother of Mine fue una especie de revelación. Los clásicos habían vuelto, con algún toque renovado, pero con un aroma a la época más brillante de Yes que no se recordaba en los últimos 10 años. Cierto que faltaba Chris Squire…

Cuando el día anterior al concierto llegaron noticias de que Jon Anderson estaba enfermo, la decepción fue enorme. Afortunadamente no era una cancelación sino un simple aplazamiento. El concierto cerraría la gira europea. Por eso la fecha no está en el título, sé que fue en el mes de Febrero, pero no puedo recordar el día exacto. Era viernes, eso seguro.

Aquel día solo éramos 4: Mi hermano Mauri, Alfonso, Jesús y yo. Cuando aparcamos enfrente del Pabellón Quartet sonaba en el coche.

Nos colocamos en un buen lugar, suficientemente cerca y bien centrados. El escenario sobrio, con los teclados de Wakeman en primer plano y a la derecha y la parafernalia percusiva de Bruford en la parte de atrás.

El concierto planteado con una inteligencia asombrosa, primero los solos, de forma que cada una de las 4 estrellas recibe su ración de baño de multitudes y después la justa mezcla entre clásicos de Yes y temas nuevos.

De los cuatro el que menos me impresionó fue Bruford, sobre todo por su abuso de la percusión electrónica. Jon mágico como siempre, con su voz divina. Steve el maestro, cambiando de guitarras a velocidad de vértigo y demostrando su versatilidad en cada momento. Y una mención especial para Wakeman. Vestido con un frac azul celeste su enorme humanidad podría parecer ridícula hasta que sus manos se convierten en las de Merlin el Mago, haciendo que los teclados se conviertan en una orquesta. Durante su solo me di cuenta de que el teclado y las manos se reflejaban en el tablero de cristal de la canasta de baloncesto que estaba recogida en el techo. El efecto era fantástico, haciendo que sus manos parecieran irreales moviéndose sobre el teclado.

Escuchar And You and I aquel día fue celestial. Por primera vez escuché mi canción en directo y por primera vez las lágrimas de alegría brotaron de mis ojos, esto se ha convertido en una costumbre y cada vez que la oigo en vivo, mis ojos se humedecen.

Close to the Edge fue otro de los momentos mágicos, una interpretación majestuosa de una de las mejores piezas de Yes

Una noche inolvidable, pero aunque fue maravillosa, le faltó algo, ¿Qué? A pesar de todo no era YES, no estaba Chris Squire.

jueves, 5 de noviembre de 2009

OVER THE RAINBOW Madrid 28-10-2009



Cuando Ritchie Blackmore dejó DEEP PURPLE en los 70 bastante harto del resto de la banda decidió montarse SU GRUPO. Y Rainbow fue siempre eso, Ritchie y 4 tipos más. Él deshacía formaciones tan pronto algo no le gustaba o no le parecía bien.

Por Rainbow pasaron cuatro cantantes y un número enorme de baterías, teclistas y bajistas. Mención especial a Roger Glover, antiguo compañero de Purple que estuvo en Rainbow bastante tiempo, a Ronnie James Dio, que con Rainbow alcanzó la proyección internacional que luego le catapultó al puesto del que no se ha bajado en el Olimpo de los vocalistas del metal y a Cozy Powell, enorme batería desgraciadamente desaparecido cuando daba rienda suelta a su gran pasión por la velocidad.



Pero ninguno de esos cuatro grandes nombres están ahora en esta aventura llamada Over the Rainbow. Sin Ritchie, dedicado desde hace muchos años a la música medieval, es evidente que no hay Rainbow, así que cuando Joe Lynn Turner, el vocalista que más tiempo estuvo al lado de Blackmore, se decidió por arrancar este proyecto, pensó en alguien lo más cercano posible y casualmente el hijo de Ritchie, JÜrgen, es guitarrista.

Ellos dos y otros tres ex-Rainbow han salido a la carretera a tocar todos los éxitos de la banda de todas las épocas.



Blackmore jr de su padre tiene un innegable parecido físico, aunque abulta el doble, pero poco más. Es un guitarrista competente, pero su presencia en escena es prácticamente nula, casi todo el tiempo se mantiene en un discreto segundo plano, en la sombra y muy estático. Solamente cuando saco la Strato blanca pareció que el espíritu de Ritchie aparecía por la sala.



Como el rsto de la banda es sólida y las canciones son clásicos por derecho propio el concierto fue realmente divertido. Mr Turner debería pensarse un poco más si su aspecto y sus amaneramientos pegan a su edad, pero lo que no se puede negar es que está perfecto de voz.




Joe Lynn Turner, lógicamente, defendió a la perfección sus canciones. Hizo un gran papel en las que cantaba Dio y solo sufrió un poco con las de Graham Bonnet que son realmente exigentes. Todo ello salpicado de contoneos y gestos bastante horteras, pero bueno, se portó.



Momentos especiales para mi: Kill the King y Man on the Silver Mountain que son las canciones de la primera época de Rainbow que siempre me encantaron, aunque eché de menos el vacile blues que siempre se marcaba Blackmore padre. Muy bien también Eyes of the World, Death Alley Driver y el bis con Since You've Been Gone y sobre todo Can't Happen Here.



No sé que longevidad tendrá el proyecto y no sé si volveré a verlo si hubiera ocasión, pero desde luego no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho esta vez. No eran Rainbow pero casi.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Progressive Nation Europe 2009

LA CUBIERTA, Leganés, 23 de Octubre de 2009.



Progressive Nation es un Festival creado y patrocinado por Mike Portnoy y Dream Theater, en el que desde hace unos años reúnen bandas de un cierto perfil y siempre dentro de los gustos del propio Portnoy. Hasta ahora las giras habían sido siempre por los USA pero esta vez se han traído el festival a Europa.

Opeth ya habían estado en una de las giras anteriores y para esta ocasión Akerfelt, gran amigo de Portnoy, le pidió ser parte del evento. A ellos se unieron Bigelf y Unexpect.

Antes de ir a la música en si hay que hablar, una vez más, del local del concierto. Y es que en Madrid este tema, recurrente desde tiempos inmemoriales, no parece que nunca vaya a tener una solución.

No existe un local adecuado con una capacidad media de 5000-6000 personas. Aunque se puede encontar una fórmula, que de hecho se usó en la anterior visita de Dream Theater, que fue usar la mitad del Palacio de los Conciertos (otros dicen Deportes, pero ahí deportes pocos).

Pero descartada esa opción nos llevaron a La Cubierta de Leganés. Un local ESPANTOSO para la música, debido a su forma y a los materiales de los que está construida. Es imposible conseguir sonar con calidad en ese lugar. Y lo notamos, y lo pagamos.

Abrieron Unexpect, con poco público todavía. Su propuesta no me interesaba mucho y francamente, tampoco tuvieron oportunidad de demostrar nada ya que el sonido era horroroso. Poco más que decir.



Bigelf han sido mi descubrimiento del año. Repasando su música para el concierto he encontrado una propuesta interesantísima, basada sobre todo en teclados analógicos, como el Hammond B3 o el Mini Moog, que dan un sonido muy setentero, con reminiscencias variadas, desde King Crimson a Mott the Hopple o a Black Sabbath. No pudieron, en la media hora de la que dispusieron, dar mucho de si, pero si se vió a una banda con mucho que ofrecer y a la que espero ver en un concierto entero y en un local adecuado lo antes posible.

A pesar de que el sonido fue algo mejor, la escasez de tiempo dejó fuera una de sus canciones imprescindibles y que más ganas tenía de oír, Blackball. Espero que haya una próxima vez pronto.



La propuesta de Opeth quedó también deslucida debido al sonido. Solamente en las partes tranquilas y limpias se pudo apreciar bien, porque precisamente es el sonido distorsionado de las partes más fuertes el que se enfollonaba con el eco y se convertía en difícilmente discernible. Y eso que comparado con los anteriores la cosa había mejorado, sobre todo debido a que el público ya llenaba el recinto y eso contribuye a absorber un poco los rebotes y los ecos.

Afortunadamente les habíamos visto hacía apenas un año
(Ver crónica y fotos en este mismo blog) con lo que me dolió un poco menos.

Tocaron alrededor de una hora y lo mejor, sin duda, fue la canción de Damnation, que al ser totalmente limpia sono casí perfecta y encima es una de mis favorita: Windowpane.



Dream Theater dispusieron del escenario completo, todas las luces, pantalla de video y demás parafernalia. Y se notó, porque sin llegar a la perfeción, el sonido fue aceptable.

Y se pegaron un homenajea si mismos. Aunque tocaron la mitad del nuevo disco, abriendo con un contundente A Nightmare to Remember y cerrando con los casi 20 minutos de The Count of Tuscany, el resto fue una demostración de que ya pueden tocar cualquier tema de su ya largo repertorio, bordarlo y pasárselo bien haciéndolo.




Petrucci no tuvo el mejor sonido, pero demostró que sigue siendo uno de los más grandes. Rudess cada vez aporta más, no limitándose tan solo a los duelos acelerados con la guitarra.





Myung es un bajista soberbio. Siempre discreto pero dándole a la banda una consistencia y una riqueza que sin él sería imposible. Y Portnoy es un batería de otro planeta. Tiene pegada, tiene sutileza, y encima es un showman consumado. Es complicado que así sea para un batería, pero él atrae las miradas desde detrás de su mastodóntico kit con las dos baterías unidas.



Y Labrie, pues como siempre. Cumple bien, pero no es la voz que estos monstruos se merecen. Pero es lo que hay.



En resumen un buen festival, que si hubiera sido en un sitio más apropiado hubiera sido sobresaliente, sin duda.

jueves, 22 de octubre de 2009

Deep Purple, Madrid 15 de Septiembre 2009



Con un cierto retraso me dispongo a hablar de la última vez en mi vida que vi a esta mítica banda. El retraso se debe seguramente a la profunda decepción que me produjo el concierto.

A priori no era uno de los que consideraba imprescindible, pero para quien no les había visto nunca siempre queda la espinita de perderse a uno de los grupos angulares del rock.

Lo triste es que demostraron que una retirada a tiempo es una victoria.


Dejando a un lado el cabreo de encontrarnos Vistalegre reducido a la pista mediante telones, ya que de haber sabido que iba a tener que ver el concierto de pie no hubiera ido, el resto fue la crónica de una decepción anunciada.



Y es que Ian Gillan simplemente no tiene voz. Se le agradece el esfuerzo que hace por agradar, el montonazo de kilos que se ha quitado de encima también, pero aquel mítico vocalista capaz de ensordecer con sus agudos bestiales se diluyó en los años 90.

Y el resto paga el impuesto de que el vocalista no pueda cantar. Hay larguísimas pausas instrumentales para que descanse y el concierto en general es francamente corto. Con lo cual 44€ por apenas una hora y media es casi casi un robo, o sin el casi.



El resto hacen lo que pueden con exquisita profesionalidad. Glover y Paice son una sección rítmica contundente, Don Airey es un competente sustituto pero sin el carisma del viejo profesor Lord y Steve Morse es un guitarrista enorme, sin duda, que lo demu-estra- de largo de principio a fin del show.



Pero dado que el repertorio se centra en los grandes éxitos del Mark II con algunos añadidos de la última época, la comparación con aquellos espeluznantes gritos deja al pobre Gillan bastante mal.

No volveré a verlos, salvo que sea gratis. En mi opinión, deberían retirarse tranquilamente.

Un par de videos del evento. Observese, por cierto que Gillan cada vez se parece más a Paco Valladares



martes, 20 de octubre de 2009

¿Porqué somos del Estu?



Una bonita definición sacada del Foro No Oficial de Estudiantes
Allí, N.E.S.T.A. escribió:

Yo creo que el aficionado del Estu se define en que utiliza el cerebro para algo más que ir de compras y elegir entre vaqueros azules o negros o sofronizarse con televisión basura.

Es la linea que divide a los que van con los yankis porque ganan o con los indios porque su lucha es justa aun a sabiendas de que les van a machacar.

Es el hacerte preguntas, el encontrar respuestas cuando vas creciendo. El seguir la manada por inercia o no seguirla porque sabes lo que implica. Es que un cateto en cualquier rincon de España te diga que es del Real Madrid porque gana y tu pienses que realmente sabes de algo más que de baloncesto. Es el de conocer el sabor autentico de la victoria porque eres como los niños pobres que no tienen juguetes y cuando les regalan uno les brillan los ojos. Es el de tener sentido del humor como para no tomarte demasiado en serio. También es sentirte en casa rodeado de feos, locos y adaptables dentro de su inadaptabilidad. Es como el duende que dicen los flamencos. Es como el: no me vendas la moto. Es como el: que os den por culo que no paso por el aro. Es como jugar en una liga que es una metáfora de un sistema que se basa en el oro, la codicia, la ambición desmedida y en el que, ya que tienes que vivir en él, se opta por la camaradería de barco pirata a la espera de asaltar la capital del imperio, destruir sus cimientos de corrupción y llevarte el botín para seguir subsistiendo.

Eso es lo que para mí es el Estu

Luego hay gente que se pregunta por qué este club es tan respetado fuera de Madrid...


No sé si todo será verdad, pero desde luego me gusta mucho.

sábado, 17 de octubre de 2009

Tampoco era para eso...



Hace un tiempo escribí acerca de Andrés Montes en el final de su contrato con La Sexta. Le deseaba un futuro lejos del baloncesto, tras muchos años de manía total hacia él.

Ayer nurió. A pesar de no poderle soportar narrando baloncesto, evidentente munca le hubiera deseado algo así. Era una persona joven y se ha ido demasiado pronto. Por eso es una pena.
Pero lo cierto es que después de tantos años de ponerle a parir, no le voy a echar de menos.